
Educación, disciplina y violencia
Algunos de estos niños están diagnos
ticados de padecer Síndrome de Déficit
Atencional, una nueva moda que resuelve
rápidamente el problema del niño encon
trándole una causa orgánica que nos exo
nera de pensar alguna otra cuestión que
nos Involucre en la responsabilidad de tal
sintomatología. Esto no niega que existan
algunos casos con diagnóstico apropiado
pero, más bien, se ha vuelto una manera
rápida y efectiva de manejar los niños tras
la medicación de una droga que los con
trola "desde afuera". Este grupo de alum
nos se concentra fundamentalmente en el
primer ciclo de la EGB. Es necesario dete
nerse en algunas reflexiones referidas a la
incorporación de la norma y de los organi
zadores simbólicos para el trabajo Intelec
tual y la construcción de esquemas cog-
noscentes.
En el mundo actual, se ha instalado una
dinámica en la cotidianeidad que exige res
puestas rápidas y eficaces pensando en el
menor costo posible y con la menor inver
sión de tiempo. Esto nos lleva a mencionar,
por citar un ejemplo, prácticas que recu
rren a soluciones de corte positivista ape
lando al uso de fármacos para resolver
"mágicamente" problemáticas que tienen
que ver con la constitución de la subjetivi
dad y de los habitus de cada sujeto. El pro
blema no es que mediquen, porque en mu
chos casos puede ser oportuno, sino que
sea pensado como único recurso, instalan
do en el imaginario colectivo una idea de
"práctica más autorizada" y, por supuesto,
la de mejores resultados a corto plazo. De
este modo sin un mayor esfuerzo por com
prender y explicar las causas y lo que sería
el trasfondo de un problema, la droga mo
mentáneamente resuelve el control de la
conducta.
Ubicado el niño en este encasillamiento,
se canaliza la ansiedad de padres y docen
tes. Encontrada una causa orgánica nos des
liga de pensar cuestiones que nos impliquen
en el problema. Siendo de localización
neurológica la causalidad, la apuesta a la
medicina nos des-entiende. El control de la
"mala conducta" dependerá entonces de la
"toma de la medicación" que actuará de "con
trol externo". El consumo de la pastilla irá
acompañado de enunciados que el niño es
cuchará, lo que también obrará en la con
formación de su identidad. No existirá así,
la posibilidad de considerar la ausencia de
ritmos y regularidades en su socialización,
como un posible modo explicativo de su
"hiperactividad" incurriendo en un reduc-
cionismo orgánico. En muchos casos, la vida
cotidiana de los niños carece de ritmos como
regulaciones en el tiempo a través de los
cuales va incorporando hábitos. Hábitos que
ordenan y van dando un marco contenedor
en su existencia. Esos hábitos posibilitan la
construcción de esquemas que variarán se
gún los habitus que estructuren, los cuales,
a la vez, dependen de los mundos de la vida
de cada quien. Entonces, si los niños en sus
vivencias cotidianas no tienen incorporado
cierto orden y es bastante caótica su orga
nización familiar; traducen esto en la es
cuela, que presenta una organización bien
pautada y a la que ellos no se pueden aco
modar.
Conocer y comprender la trama fami
liar donde se ubica el niño es Imperioso en
pro de dar cuenta de sus acciones. En la es
cuela esto no es tarea fácil, tampoco su fun
ción es terapeútica. Pero una recurrencia fre
cuente de los docentes es remitir a la histo
ria familiar. Historia que conoce por comen
tarios de pasillo, por algunos fragmentos de
información provenientes de los propios pa
dres, de datos sueltos que arman una tra
yectoria de vida a través de estas pesqui
sas. Generalmente con estos materiales van
construyendo algo de la biografía del niño,
seguro tergiversada y sin un abordaje serio
para ubicar al niño en la trama familiar en su
mundo de la vida. Estos relatos que se van
creando en torno al niño se transmiten entre
los docentes, de boca en boca, caracterizan-
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Año IV, N° 8, octubre 2006. Pág. 35-52
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